
Con el Estadio GNP Seguros a punto de estallar en ritmos urbanos, Julieta Venegas eleva la apuesta desde el otro lado del espectro musical: la cantautora tijuanense lanzó un guiño público a Bad Bunny, suplicando un dueto en vivo durante una de sus ocho fechas capitalinas para revivir la química de «Lo siento BB:/». «Benito, escucha a México», clamó Venegas en una entrevista con medios locales, un llamado que ha encendido especulaciones entre fans y podría fusionar acordeón norteño con trap en un crossover que trasciende géneros.
Leonardo Soto Montaño
La petición surge a escasas horas del arranque del «DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour» este miércoles, donde el puertorriqueño colgará el cartel con 65 mil almas por noche. Venegas, de 50 años y con un legado de hits como «Me voy» y «Limón y sal» que suman más de 10 millones de streams mensuales en Spotify, no oculta su entusiasmo por el encuentro: «Pues sí, me encantaría… No me han invitado oficialmente, pero ojalá». La colaboración original, lanzada en 2022 y producida por el mago de los beats Tainy, fue un bálsamo para corazones rotos: Venegas respondió al verso crudo de Bad Bunny con una estrofa empoderada, creando un himno bilingüe que acumuló 500 millones de reproducciones y un Grammy Latino por grabación del año. «Ellos son genuinos, te gusten o no; escriben de lo que son, de lo que sienten», elogió la tijuanense, recordando cómo Benito la citó como influencia durante la promoción, un gesto que selló una amistad profesional que perdura.
Este anhelo no es capricho aislado en la trayectoria ecléctica de Venegas, quien siempre ha desafiado etiquetas. «Yo soy compositora de canciones. A mí lo de los géneros se me hace como de qué color me vestí ese día», filosofó en la charla, defendiendo la libertad actual para mezclar estilos del pop al norteño, pasando por toques electrónicos. Su disco «Amor & Música» (2023) ya flirtó con fusiones latinas, y ahora, mientras prepara un proyecto cinematográfico ambicioso una película musical inspirada en sus letras, ambientada en la Tijuana de su infancia, con rodaje previsto para 2026 en estudios de Baja California, ve en Bad Bunny un eco de esa experimentación. «Escribí respondiendo a su verso; fue enriquecedor, como un diálogo honesto», detalló, aludiendo a cómo la canción, con su sample de «Amor Prohibido» de Selena, unió generaciones y fronteras.
El timing es impecable: con Bad Bunny atrayendo a 500 mil fans de 77 países y una derrama de 3 mil millones de pesos para la CDMX, un feat con Venegas podría viralizarse como el «duelo del año», evocando cameos pasados como el de Karol G en el Azteca 2022. En un panorama musical donde el 60% de los streams latinos son urbanos según la RIAA, Venegas representa el puente: la compositora que, sin buscarlo, se coló en playlists de perreo.
Hasta el cierre de esta edición, el camp de Bad Bunny guarda silencio, pero insiders susurran que sorpresas como esta son su sello recuerden a Rosalía en Miami. Venegas, quien retoma su gira acústica por el Bajío en enero, cierra con optimismo: «La música no tiene fronteras; solo ritmos que se encuentran».
