Tras el operativo federal realizado en Tapalpa, Jalisco, donde fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, autoridades confirmaron que dentro del armamento asegurado se encontraba un lanzacohetes tipo RPG-7, considerado un artefacto de alto poder destructivo diseñado originalmente para uso militar.
La información fue dada a conocer por el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, durante la conferencia encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. De acuerdo con el mando militar, el círculo de seguridad que acompañaba al líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) contaba con armamento de uso exclusivo del Ejército.
Un arma con historial bélico
El RPG-7 es un lanzacohetes portátil desarrollado en la antigua Unión Soviética y utilizado en diversos conflictos armados alrededor del mundo. Está diseñado para ser operado por una sola persona y dispara granadas propulsadas por cohete capaces de perforar blindajes y alcanzar objetivos a baja altura.
Durante el operativo en Tapalpa, las fuerzas federales aseguraron siete armas largas y dos lanzacohetes: uno tipo RPG y otro Blindicide. Aunque los artefactos no fueron disparados, el general Trevilla explicó que los presuntos integrantes del grupo armado intentaron huir hacia una zona boscosa portando este armamento; sin embargo, la presión militar impidió su uso.
Antecedente en Jalisco
No es la primera vez que el CJNG es vinculado con este tipo de arma. El 1 de mayo de 2015, durante la llamada Operación Jalisco, sicarios del grupo criminal utilizaron un RPG-7 para derribar un helicóptero militar entre los municipios de Casimiro Castillo y Villa Purificación, marcando uno de los ataques más significativos contra fuerzas federales.
En el informe oficial sobre los hechos recientes, también se confirmó que, aunque los lanzacohetes no fueron accionados, sí se registraron impactos contra un helicóptero de una fuerza aeromóvil, lo que evidenció el riesgo operativo que representaba el grupo armado.
Además de los lanzacohetes, fueron aseguradas armas largas, granadas y equipo táctico, los cuales quedaron a disposición de la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada para la integración de la carpeta de investigación correspondiente.
El aseguramiento del RPG-7 vuelve a poner sobre la mesa la capacidad de fuego de los grupos delictivos y el nivel de riesgo al que se enfrentan las fuerzas federales en este tipo de operativos.
