
Un hecho desgarrador ocurrió la tarde del miércoles 28 de agosto en la avenida Plan de Ayala, a la altura de la Glorieta de la Luna, en Cuernavaca, Morelos, donde una niña de apenas 4 años perdió la vida al ser atropellada mientras bailaba y pedía monedas entre los vehículos.
De acuerdo con testigos, la menor formaba parte de un grupo de adultos, presuntamente familiares suyos, que se colocaban en los semáforos con una bocina para bailar durante la luz roja y después solicitar dinero a los automovilistas. Sin embargo, la corta estatura de la niña no permitía que fuera vista fácilmente, lo que derivó en la tragedia.
Alrededor de las 18:00 horas, un conductor que circulaba por la zona no alcanzó a percatarse de su presencia y terminó por arrollarla. A pesar de que transeúntes intentaron auxiliarla y se pidió ayuda a los servicios de emergencia, la menor murió de manera instantánea a consecuencia de las graves lesiones.
Testigos evitaron que el automovilista huyera y lo entregaron a las autoridades municipales, quienes también arrestaron a una mujer señalada como la responsable del cuidado de la pequeña. La zona permaneció resguardada mientras peritos realizaban las diligencias correspondientes.
Vecinos denunciaron que en varias ocasiones se había advertido a los adultos que la menor estaba expuesta a un grave riesgo, pero estos hicieron caso omiso. La muerte de la pequeña ha generado indignación y dolor entre la ciudadanía, quienes cuestionan la falta de acciones para proteger a los niños en situación de calle.
Este jueves, el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Miguel Ángel Urrutia Lozano, informó que la gobernadora Margarita González Saravia ordenó fortalecer las medidas de apoyo y protección para familias y menores en situación vulnerable, incluyendo albergue, alimentación y programas de empleo para los padres.