
En un terremoto que remueve los cimientos de la industria del entretenimiento, Netflix anunció este viernes un acuerdo multimillonario para comprar Warner Bros. Discovery (WBD), sumando al catálogo de la plataforma el vasto universo de DC Comics, franquicias icónicas como Harry Potter y un tesoro de clásicos cinematográficos que incluye Casablanca, El resplandor y El mago de Oz.
Leonardo Soto Montaño
Valuada en 83 mil millones de dólares, la operación que separa activos de streaming y estudios de canales lineales como CNN y TNT promete consolidar a Netflix como un coloso imparable, pero despierta temores de monopolio entre productores independientes y reguladores antimonopolio en EE.UU. y Europa.
El pacto, revelado en un comunicado conjunto, llega tras una puja feroz con rivales como Comcast y Paramount. Warner Bros., el estudio centenario detrás de éxitos taquilleros como Barbie y Dune que sumaron ocho estrenos consecutivos rentables en 2024, optó por Netflix después de rechazar ofertas agresivas de sus competidores. Comcast buscaba solo los estudios y HBO Max, mientras Paramount, liderada por el magnate David Ellison, apuntaba a devorar toda WBD, incluidos sus canales tradicionales. «Esta alianza nos permite escalar en un mercado hipercompetitivo, preservando la magia de Warner mientras innovamos en narrativas globales», declaró Ted Sarandos, codirector de Netflix, en una rueda de prensa virtual, enfatizando el compromiso de mantener estrenos teatrales para blockbusters como las secuelas de Superman y Animales Fantásticos.
David Zaslav, CEO de WBD desde su fusión con Discovery en 2022, continuará al frente de los estudios como división autónoma dentro de Netflix, reportando directamente a Sarandos. «Es un nuevo capítulo para un legado que ha definido generaciones; juntos, democratizaremos el acceso a historias que trascienden pantallas», afirmó Zaslav, quien ha navegado la compañía a través de turbulencias financieras, incluyendo recortes de 2 mil empleos en 2023 para estabilizar deudas por 40 mil millones. La transacción requiere aprobación de accionistas de WBD quienes recibirán 23.3 dólares en efectivo y 4.5 en acciones de Netflix por título y de comisiones como la FTC en EE.UU. y la Comisión Europea, con cierre proyectado entre 12 y 18 meses. Fuentes cercanas al acuerdo anticipan luz verde, dada la competencia feroz de Amazon Prime, Disney+ y Apple TV+, que controlan el 70% del mercado streaming con 1.2 mil millones de suscriptores globales, según datos de Statista.
El botín para Netflix es monumental: HBO Max, con joyas como Euphoria, The White Lotus y The Gilded Age, se integra a su ecosistema de 300 millones de usuarios, potenciando el contenido premium que ya genera 15 mil millones anuales en ingresos. El Universo DC hogar de Batman, Wonder Woman y la próxima The Brave and the Bold se une a producciones originales como Stranger Things, mientras el catálogo de Warner enriquece con 100 años de cine: desde “Lo que el viento se llevó” hasta recientes nominados a Óscar como Oppenheimer. Esta absorción podría inyectar 20 mil millones extras en valor de mercado a Netflix, que ha visto su acción subir un 12% en premercado tras el anuncio, pero analistas de Variety advierten riesgos: «Con esta escala, Netflix podría dictar términos a cines y sindicatos, ahogando a independientes en un ecosistema ya saturado».
La reacción no se hizo esperar. Una carta anónima de productores de Hollywood, enviada al Congreso estadounidense, alerta sobre un «mercado casi monopolístico» que reduciría la asistencia a salas ya en caída del 25% post-pandemia, per la Motion Picture Association y generaría represalias contra disidentes. «Firmamos en anonimato por miedo a ser vetados de futuros proyectos», confesó un firmante anónimo a The Hollywood Reporter. Empleados de WBD expresaron inquietudes en foros internos por posibles despidos, mientras exejecutivos como Bob Iger de Disney ven oportunidades: «Consolidaciones como esta aceleran la innovación, pero exigen vigilancia regulatoria». En México y Latinoamérica, donde Netflix domina con 50 millones de suscriptores, la fusión promete más doblajes y producciones locales, como expansiones de Club de Cuervos con toques de DC.
Este hito se enmarca en una ola de fusiones en Hollywood: la de Paramount con Skydance en junio de 2025 por 8 mil millones, y rumores de Comcast con MGM. Para WBD, separada en una entidad independiente con canales como CNN que generó 1.2 mil millones en publicidad en 2024, el divorcio libera deudas pero deja un sabor agridulce. Expertos del Instituto Brookings estiman que, si se aprueba, el deal podría elevar la cuota de mercado de Netflix al 35% global, forzando alianzas entre menores como Peacock y Paramount+ para sobrevivir.
Hasta el cierre de esta edición, las acciones de WBD suben un 8%, y reguladores programan audiencias preliminares para enero. En un Hollywood reinventado por el streaming que capturó el 60% de ingresos audiovisuales en 2024, esta compra no es solo un negocio; es el fin de una era de estudios independientes y el amanecer de un titán digital. Netflix, ahora custodio de mitos como el Caballero Oscuro, podría reescribir las reglas del juego. Zaslav lo resume: «De la plata a la pantalla, pasamos a la pantalla infinita».
