Por Leonardo Soto Montaño
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento del 0.47% en los primeros 15 días de noviembre, lo que elevó la inflación anual a 3.61%, según datos divulgados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Esta cifra supera la mediana de las proyecciones de analistas, que estimaban un 3.54%, aunque se mantiene por debajo del techo del 4% y representa un respiro frente al 4.21% con el que cerró el año pasado.
El repunte quincenal, el más alto desde 2023 para este periodo, rompe con una racha de dos quincenas a la baja observada en octubre, cuando la inflación se ubicó en 3.57%. En el mismo lapso de 2024, el aumento había sido de apenas 0.37% quincenal y 4.56% anual. Analistas consultados por instituciones como Citi, en un sondeo de 35 entidades financieras, anticiparon un rango entre 3.31% y 3.73%, con solo una proyección que acertó exactamente.
Los principales impulsores del alza fueron los servicios de electricidad, que saltaron un 20.70% quincenal tras el fin del subsidio por temporada cálida en 11 ciudades del país, seguido de servicios profesionales con un 10.56% y frutas frescas con 4.60%. Otros productos que contribuyeron incluyen el jitomate (3.98%), transporte colectivo (4.32%) y alimentos preparados en loncherías (0.47%). En contraste, los bienes no subyacentes, como agropecuarios, mostraron volatilidad: un avance quincenal del 0.69% pero una caída anual del 0.41%, mientras que energéticos y tarifas autorizadas subieron 2.66% en el año.
El índice subyacente, que mide bienes estables como alimentos procesados y servicios no volátiles, creció un moderado 0.04% quincenal y 4.32% anual, con alimentos en 4.13% y servicios en 4.50%. Por su parte, la canasta básica de consumo mínimo, integrada por 170 productos esenciales, aumentó 0.71% quincenal y 3.69% anual, afectando directamente a hogares de bajos ingresos. Bajaron precios en categorías como licores (ron -9.78%, tequila -6.01%), aguacate (-4.83%) y papa (-2.61%), además de televisores y ropa de abrigo.
Este panorama llega en un momento clave para la política monetaria: el Banco de México (Banxico) recortó su tasa de referencia al 7.25% el 6 de noviembre, su undécimo ajuste consecutivo, y el mercado anticipa otro recorte en diciembre si la inflación se estabiliza. Expertos advierten que el aumento en costos energéticos podría presionar el poder adquisitivo de las familias, especialmente en temporada invernal, y recomiendan a los consumidores monitorear gastos en servicios públicos y alimentos perecederos. El INEGI continuará midiendo la segunda quincena para evaluar si esta tendencia se consolida.
