
La Suprema Corte destraba adeudos históricos por más de 51 mil millones de pesos; el magnate inicia pagos y acuerda liquidar en 18 plazos con beneficios fiscales.
Daniela Granados
Después de casi dos décadas de disputas legales, Ricardo Salinas Pliego, propietario de Elektra y TV Azteca, acordó con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) el pago de 32 mil 133 millones de pesos para saldar adeudos fiscales históricos. El monto original superaba los 51 mil millones de pesos, pero fue reducido conforme a los beneficios previstos en la ley para pagos voluntarios.
A enero de 2026, Grupo Elektra enfrentaba una de las deudas fiscales más grandes en la historia reciente del país. Los adeudos, acumulados durante años de litigios, fueron finalmente confirmados por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), lo que permitió al Gobierno federal iniciar la ejecución formal del cobro.
El empresario realizó un primer pago por 10 mil 400 millones de pesos y se comprometió a cubrir el resto en 18 parcialidades. La reducción aplicada —cercana al 37%— corresponde a la condonación de recargos por pago voluntario, un beneficio contemplado en la legislación fiscal.
Grupo Salinas reiteró su desacuerdo con los criterios de la autoridad hacendaria, aunque señaló que la decisión busca “cerrar el capítulo” y enfocarse en sus operaciones empresariales. Con este acuerdo, el conglomerado asegura que el saldo pendiente quedará en cero.
El caso representa un logro relevante para la administración federal, que durante años mantuvo litigios sin resolución definitiva. Cambios recientes en la integración de la SCJN y en la figura del amparo limitaron las opciones legales del empresario, quien incluso llevó la disputa al plano internacional al presentar una queja ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por presunta persecución política.
Más allá del ámbito fiscal, el conflicto adquirió tintes políticos debido a los constantes señalamientos entre el magnate y el Gobierno federal. Salinas Pliego, una de las figuras empresariales más influyentes del país y con presencia constante en redes sociales, no ha descartado aspiraciones políticas rumbo a 2030.
Con el acuerdo firmado y el primer pago realizado, termina un enfrentamiento fiscal de más de 15 años que marcó la relación entre el empresario y el Estado mexicano. La deuda queda encaminada a liquidarse, pero el impacto político y mediático del caso aún resuena en el escenario nacional.
