
Un hecho poco común sorprendió a vecinos de Cozumel, Quintana Roo, luego de que un padre decidiera entregar a su propio hijo a la policía tras múltiples señalamientos de robo en la colonia donde viven. Residentes de la zona relataron que el joven ya había sido identificado en varias ocasiones por comportamientos indebidos, lo que mantenía preocupada a la comunidad.
Por Eduardo Zárate.
Según testimonios, el padre tomó la decisión de llamar a las autoridades después de que nuevamente acusaran a su hijo de cometer un robo. Al llegar los elementos policiacos, el joven intentó escapar subiéndose a la azotea de una vivienda, desde donde comenzó a suplicarle desesperadamente a su papá.
“Papi, no dejes que me lleven ahí, está el relente… papi, papi, me van a pegar”, gritaba mientras trataba de evitar ser detenido. Sin embargo, el padre se mantuvo firme y no cedió ante las súplicas. “Me vale madres, si sabes que te van a pegar, ¿por qué, hijo de puta, por qué chingados agarras las cosas? Anda a trabajar, no seas flojo”, respondió entre reclamos.
Al notar que esta vez no tendría el respaldo familiar, el joven emprendió la huida, corriendo entre techos y calles para evitar a los agentes. Vecinos señalaron que no era la primera vez que causaba problemas y que la determinación del padre fue, para muchos, un intento de poner un alto antes de que la situación escalara.
El caso generó sorpresa en la comunidad, no solo por la fuga del joven, sino por la firmeza del padre, quien decidió enfrentar el conflicto antes de permitir que continuaran los señalamientos que afectaban a la familia y a los habitantes de la colonia.
