En un hecho sin precedentes, Uruapan canceló el tradicional desfile cívico-deportivo del 20 de noviembre. La decisión, tomada por directivos de más de 60 escuelas públicas y privadas, responde a la falta de garantías de seguridad y al luto colectivo por el asesinato del alcalde Carlos Alberto Manzo Rodríguez, ocurrido hace apenas 12 días. “No podemos arriesgar la vida de nuestros niños”, afirmó la síndica interina Martha Leticia Molina durante una rueda de prensa en el Palacio Municipal.
El desfile, que cada año recorre el Boulevard Independencia con más de 5,000 estudiantes de primaria, secundaria y bachillerato, así como contingentes deportivos y culturales, se suma a la lista de eventos suspendidos por violencia. El pasado 16 de septiembre, el propio Manzo ordenó cancelar el desfile de Independencia tras un ataque armado contra policías municipales que dejó dos agentes heridos y vehículos incendiados en plena zona centro.
La presidenta Claudia Sheinbaum condenó el atentado como “un golpe al Estado de derecho” y ordenó el despliegue inmediato de 300 elementos adicionales de la Guardia Nacional. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, anunció una recompensa de 2 millones de pesos por información que lleve a los responsables. “Este crimen no quedará impune”, aseguró.
El PRI estatal convocó a una marcha silenciosa el 18 de noviembre bajo estrictas medidas de seguridad. Las escuelas no se quedarán sin conmemorar la Revolución.
La suspensión del desfile refleja una realidad más amplia: en 2025, al menos 17 municipios michoacanos han cancelado festejos patrios por inseguridad.
