Este domingo 21 de septiembre, familiares, amigos y vecinos del ejido La Concha marcharon para exigir justicia por la muerte de Carlos Gurrola Arguijo, mejor conocido como “Papayita”, un joven trabajador que presuntamente fue víctima de una broma pesada por parte de sus compañeros, quienes habrían contaminado su bebida con desengrasante industrial.
Los manifestantes, cerca de 100 personas, caminaron más de 3 kilómetros por la carretera Torreón-San Pedro hasta llegar al establecimiento donde Carlos laboraba, exigiendo el esclarecimiento del caso y la presentación de los videos de seguridad que registraron los momentos previos al incidente. Denunciaron que, pese a la gravedad de la situación, no se le brindó atención médica oportuna.
La tienda donde trabajaba “Papayita” ya se encontraba cerrada y con presencia policial cuando llegó la manifestación. El director de la Policía Municipal, Alfredo Flores, acudió al lugar para dialogar con los manifestantes, quienes lanzaban consignas como “¡Queremos justicia!”, “¡Nos falta Papayita!” y “¡Que enseñen los videos!”.
María Guadalupe Arguijo, tía del joven fallecido, expresó su desconfianza hacia la versión de la Fiscalía de Coahuila, que indicó que no se encontraron sustancias nocivas en la bebida de Carlos. “Que nos muestren las cámaras, son mentiras, no nos han enseñado ningún reporte”, reclamó.
Empresas se deslindan y niegan acoso.
A través de un comunicado, la plaza comercial donde ocurrieron los hechos aseguró que Carlos no era su trabajador directo, sino empleado de la empresa Multiservicios Rocasa, a la cual dicen haber entregado toda la información y material videográfico requerido por las autoridades.
“Desde que se reportó el incidente, hemos mantenido comunicación constante con Multiservicios Rocasa, quienes son los empleados directos de Carlos Gurrola, para manifestar nuestro apoyo ante esta situación”, indica el documento publicado el 19 de septiembre.
Por su parte, Multiservicios Rocasa ofreció una conferencia de prensa en la que su representante legal, Xóchitl Rosas, negó que Carlos fuera víctima de acoso o bullying laboral. “Carlitos no sufría de acoso laboral. Era muy querido por sus compañeros, hasta le invitaban el almuerzo. No había maltrato”, declaró.
A pesar de estas declaraciones, la familia de Carlos insiste en que se investigue a fondo y se haga público el material de videovigilancia para saber realmente qué ocurrió. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado si habrá nuevas diligencias o investigaciones adicionales.
